Congelar el punk

Hoy, 18M, 35 aniversario de la muerte de Ian Curtis, cerrando un artículo sobre su figura y la de Joy Division. Un adelanto.

tumblr_m6688bhGEc1qz7lxdo1_500

“El gran logro de las letras de Curtis fue captar la realidad subyacente -escribe Jon Savage- de una sociedad convulsionada y mostrarla tanto en el ámbito universal como personal. Las emociones son la esencia de la música pop y así como Joy Division se ubica perfectamente entre la brillante luz y la oscura desesperación, también las letras de Curtis oscilan entre la desesperanza y la posibilidad, casi la necesidad, de contacto humano”.
Vonnegut solía decir que los artistas son como canarios en una mina de carbón: seres hipersensibles que, explorando terrenos de riesgo, adelantándose al resto de la gente corriente, asumen el peligro de desplomarse debido a las condiciones tóxicas de los espacios que tienen necesariamente que explorar como heraldos. Es este el valor del arte como medio crítico de alarma tan ligado a la experiencia contemporánea de Kafka. En la toxicidad sin precedentes de nuestro tiempo, estos raros artistas hacen sonar la alarma -esta es su función social- pero también señalan las rendijas posibles de vida no desde los espacios abiertos, sino desde las clausuras, en las clausuras y por las clausuras de lo insoportable. Arte de la asfixia, cabría decir, búsqueda de los puntos inhabitables, subdesarrollados, primitivos de la experiencia, esas zonas de “tercer mundo” de la sensibilidad que oponen los oprimidos a los incesantes intentos de cooptación de sus dominadores. Estas energías utópicas de resistencia pueden ser desplazadas y desviadas siempre bajo los modelos predominantes de la subjetividad normalizada, bajo los anestesiados clichés culturales que se nos ofrecen. Pueden transmitirse con los peores materiales, desde la basura, incluso.
Se ha dicho a veces que Joy Division habría devuelto el punk a las profundidades del yo, pero lo cierto es que más bien lo congeló. Ha sido Tony Wilson quien ha planteado la cuestión en los términos correctos. “La música rock se había vuelto muy pomposa y horrible y el punk la desnudó regresándola a lo más básico, lo cual era fabuloso. Pero lo que se expresaba en el punk era “¡Jódete!” (Fuck you). Tarde o temprano alguien usaría la instrumentación del punk y esa simplicidad para expresar algo más complejo. Eso fue precisamente lo que hizo Joy Division. Usaron el punk para orquestar emociones más complejas. El punk decía “jódete”. Joy Division básicamente decía “Estoy jodido” (I’m fucked)”.
¿Cómo conjugar la desnudez del punk, ese grito aparentemente sin gramática, con la necesidad de adoptar una posición más compleja respecto a la alienación y sus mediaciones culturales y tecnológicas? ¿Cómo “estar jodido” y a la vez no caer en la ilusiones imaginarias del yo?

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: