Que la fuerza del lado oscuro nos acompañe en el 2014

1521625_10201838114808502_1971400399_n

Nada de buenos rollos. Que en 2014 nos acompañe a todxs la fuerza del lado oscuro.

para Velvet Nico.

Una de las lecciones personales aprendidas de este año duro, traumático e intensísimo que acaba de terminar es la relación existente entre la enfermedad y el activismo político. Es curioso comprobar cómo la reacción habitual ante la enfermedad entre la gente considerada “normal”, “de bien” -“la “gente de orden” constituiría aquí un subgrupo-, es a menudo muy similar a la actitud ante la militancia política.
Desde la “sana” normalidad, “hacer política”, como “estar enfermo”, es LO OTRO, lo incomprensible por definición: un mundo terrible y oscuro, ideologizado, una suerte de locura intransigente que contrasta con el luminoso círculo de las compras-la-familia-las copas-el equipo-de fútbol-la estresante-jornada-laboral… El activismo político desde el otro lado de la frontera se antoja una actividad fea, febril, exaltada, freaky, en suma.
Pero un día esa frágil burbuja luminosa explota, se hace pedazos la normalidad por la falta de trabajo, la muerte, se agudiza la angustia inherente a vivir. Entonces el sujeto “normal” cae en un extraño limbo zombie: ni sano ni enfermo, ni vivo ni muerto. Nuestro mundo.
O advierte que no hay vida concreta, material, que no esté enferma, que no hay vida que no se desviva, que no se esté perdiendo a chorros, que no hay vida sin lucha contra las resistencias que “recortan” la vida.

Tal vez por ello haya que dar otro sentido, sin duda menos trágico y sin redentorismos baratos, a la vieja idea marxista de que la historia solo progresa por el “lado malo”.

CompañerXs del lado oscuro: bajo el “dios luminoso” de los mercados en 2014 seguiremos sufriendo el tratamiento shock del neoliberalismo: horadarán el menguado suelo que aún queda bajo nuestros pies; las Cifuentes nos golpearán, nos seguirán atrayendo al falso lado luminoso con la añagaza del emprendedor…

Nos sentiremos débiles, pero, solo por desvivirnos, resistiremos. No solo desde el sufrimiento, sino desde la alegría de no estar neoliberalmente entumecidos.

Si la sana normalidad de lo luminoso nos abandona, que, al menos, la fuerza del lado oscuro nos acompañe.

¡Darth Vader, padre!

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: